El gestor de contraseñas de Google viene integrado en Chrome y Android. Es gratuito, ya está en tu teléfono y a mucha gente le basta. Esta guía explica cómo abrirlo, cómo exportar tus contraseñas y dónde están sus límites.
Cómo abrir el gestor de Google
- En el navegador: entra en passwords.google.com e inicia sesión con tu cuenta de Google.
- En Chrome: abre el menú, luego Configuración, Contraseñas y autocompletar, y Gestor de contraseñas de Google.
- En Android: abre Ajustes, luego Google, y busca Autocompletar o Gestor de contraseñas. La ruta exacta cambia según el fabricante y la versión de Android.
Puntos fuertes y límites
- Guarda y rellena contraseñas en Chrome y en muchas apps de Android, y admite passkeys.
- Está ligado a tu cuenta de Google: si dejas Chrome o Android, tus contraseñas no te siguen automáticamente.
- Está centrado en contraseñas y passkeys. No incluye un autenticador integrado para códigos 2FA.
Cómo exportar tus contraseñas
- Abre el gestor de Google y entra en sus ajustes.
- Elige exportar contraseñas y confirma con el bloqueo de pantalla.
- Google crea un archivo CSV. Ese archivo no está cifrado: quien lo consiga puede leer todas las contraseñas.
- Impórtalo en tu nueva app y luego borra el CSV, también de Descargas y de la papelera.
Cuándo conviene un gestor dedicado
DroidPass funciona en Android y iPhone, incluye un autenticador para códigos 2FA, admite passkeys y autocompletar, y puede importar tus contraseñas de Google desde la exportación CSV. Las entradas se cifran con AES-256 en tu dispositivo antes de sincronizarse. No es la única opción, y el gestor de Google es una opción razonable: lo importante es elegir con criterio.
¿Dejas el gestor de Google?
Exporta tus contraseñas, impórtalas en DroidPass y conserva el autocompletar.
Preguntas frecuentes
¿Dónde veo mis contraseñas guardadas en Google?
Entra en passwords.google.com e inicia sesión, o abre los ajustes de Chrome y el gestor de contraseñas de Google.
¿El archivo exportado está cifrado?
No. Es un CSV sin cifrar. Impórtalo pronto y bórralo después.